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Data logger con GPS o simple: cómo elegir según tu envío

Fila de contenedores refrigerados reefer estacionados en un patio de logística bajo cielo despejado

En cadena de frío no todos los envíos necesitan el mismo nivel de monitoreo. Trasladar insumos entre una bodega y una farmacia cercana no exige lo mismo que un contenedor reefer camino a un puerto de exportación con varios transbordos en el camino. Elegir mal el equipo significa pagar de más por funciones que no se usan o, peor, quedarse sin la evidencia que pide un fiscalizador cuando algo falla en ruta.

La Norma Técnica N°208 del MINSAL, que regula el transporte de medicamentos termosensibles en Chile y es fiscalizada por el ISP, exige monitoreo continuo con instrumentos calibrados durante todo el trayecto. La norma no especifica qué tecnología usar: ahí es donde entra la decisión entre un data logger simple y uno con GPS.

Qué resuelve un data logger simple

Un data logger sin conectividad registra temperatura y humedad a intervalos definidos durante todo el trayecto y guarda esos datos en su memoria interna. El registro se descarga y revisa recién al llegar a destino, generando el respaldo que exige la norma para auditorías o reclamos. Es la opción correcta cuando la ruta es conocida, de corta o mediana duración, y no hay necesidad de intervenir el envío mientras está en camino. Al no llevar módulo de comunicación ni batería de alto consumo, suele tener menor costo por unidad y mayor autonomía, lo que lo hace práctico para operaciones de alto volumen donde se despacha un equipo con cada bulto. Modelos como el RC-51H cubren bien este escenario en distribución local o interbodega.

Cuándo conviene sumar GPS

Un data logger con GPS y conectividad permite ver la ubicación y la temperatura en tiempo real, no solo al final del trayecto. Esto es clave en envíos de larga distancia, exportación o traslados con varios tramos y transbordos, donde una alerta temprana de quiebre de cadena de frío puede evitar la pérdida completa de la carga en vez de descubrirla al abrir el contenedor. Muchos modelos permiten configurar alertas automáticas por correo o notificación apenas la temperatura sale del rango definido, lo que da tiempo real para intervenir antes de que el producto se pierda. También se justifica esta inversión cuando el valor del envío es alto o el cliente final exige trazabilidad en vivo como condición del contrato. El GSP-6 Pro es un ejemplo de equipo pensado para este tipo de operación.

Criterios para decidir

  • Duración y distancia del trayecto: rutas largas o interregionales se benefician más del monitoreo en tiempo real.
  • Número de tramos y transbordos: cada punto de transferencia es un momento de riesgo que el GPS permite vigilar.
  • Necesidad de actuar durante el envío: si hace falta reaccionar ante una alerta antes de que llegue la carga, el logger simple no alcanza.
  • Valor y sensibilidad de la carga: mientras más crítico el producto, más se justifica la inversión en conectividad.
  • Exigencias del cliente o del fiscalizador: algunos contratos y auditorías piden evidencia de ubicación además de temperatura.

No hay una respuesta única: la mayoría de las empresas de cadena de frío en Chile usa ambos tipos de equipo según el tramo, combinando loggers simples para trayectos cortos y GPS para los envíos críticos o de exportación. Si quieres revisar qué modelo se ajusta mejor a tu operación, puedes ver el catálogo completo de Data Logger Chile o escribirnos para una asesoría sin costo.

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